Para quienes creemos en Cristo y seguimos su enseñanza adhiriéndonos por fe a su Persona, es un desafío el dar testimonio con nuestra vida, de que creemos realmente en Él.
Si somos conscientes de esta verdad ello debiera traducirse en actitudes específicas frente a la vida y a nuestro actuar dentro de la sociedad.
Entonces ¿Cómo dar un testimonio creíble frente al mundo de que Cristo está Vivo en medio nuestro y por ello nuestro actuar es consecuente con su legado, pues hacemos vida su Palabra?
En la medida que nos adentremos en su Palabra, hagamos nuestra su enseñanza y actuemos tal cual nos lo mandó, en la persona de sus apóstoles: “Ámense los unos a los otros. Como yo los he amado, así también ámense los unos a los otros.” Jn 13, 34; así estaremos dando un testimonio real, haciéndolo presente en medio del ámbito que nos corresponda actuar.
Esto tiene un punto de partida que es escucharle y hacer caso de su invitación a la conversión para acoger el reino de Dios y la gracia de Dios se hará presente en nuestra vida dándonos la energía que necesitamos, pues su amor todo lo puede y para Él todo es posible.